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PARASHAT HAMAAN


Parashat hamaan
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La Parashat Hamaan es la sección de la Tora en la cual se describe el gran milagro del descenso del Maan a los hijos de Israel en el desierto.


¿Cuándo descendió el Maan a los hijos de Israel?:

El 15 de Iyar del año 2448 desde la creación del mundo, un mes después de la salida de Egipto, se les acabó al Pueblo de Israel la comida que habían traído con ellos de Egipto – la masa que no alcanzó a leudar con la cual hornearon Matzot. El Pueblo de Israel le reclamó a Moshe y Aharon: Si ustedes no son capaces de ocuparse de darnos alimentos, ¿Para qué nos sacaron de Egipto? Inmediatamente Hashem le dice a Moshe que desde este momento Él hará descender un pan del cielo llamado “Maan” (Mana). Efectivamente desde el día siguiente comenzó a descender el Maan regularmente todos los días.


¿Qué es el Maan?:

El Maan es un pan espiritual del cual se alimentan los ángeles, es un alimento puro y celestial. A causa de su gran pureza, no posee ningún desecho y no había la necesidad de evacuar cuando lo consumían. Este pan poseía todos los sabores existentes y cada persona sentía el sabor que deseaba.


¿Hasta cuándo descendió el Maan al Pueblo de Israel?:

El Pueblo de Israel se alimentó de este pan a lo largo de los cuarenta años que deambularon en el desierto. El Maan cesó de descender del cielo únicamente cuando el Pueblo de Israel llegó al río Yarden, estando a punto de entrar a la Tierra de Israel.


¿Cómo la lectura de la Parasha del Maan es Segula para el sustento?

Lo especial del Maan es que incluso que descendían grandes cantidades, el Pueblo de Israel no tenía permitido tomar la cantidad que deseara, sino únicamente la cantidad necesaria para las comidas de ese mismo día. No podían guardar una porción para el día siguiente y si guardaban una porción se dañaba. La razón para esto es que el Pueblo de Israel se acostumbrara a creer que el sustento de la persona es enviado por Hashem y no tenían la necesidad de esforzarse para lograrlo, no debían guardar una parte del Maan para el día siguiente, puesto que Hashem se ocuparía de que haya Maan nuevo. Así ocurrió a lo largo de cuarenta años. Este era el comportamiento espiritual elevado de Hashem hacia el Pueblo de Israel en el desierto. Sin embargo, al llegar a la Tierra de Israel el comportamiento de Hashem cambió a uno natural, en el cual quien se esforzaba obtenía su sustento y quién no se esforzaba no lo obtenía. Del descenso del Maan podemos aprender que también de forma natural, incluso que es necesario un esfuerzo determinado, quien envía realmente el sustento es Hashem y no la persona misma.

Quien recita la Parasha del Maan todos los días y se fortalece en la creencia de que la fuente de su sustento es Hashem, merece recibir su sustento del cielo.


¿Cuál es la fuente de esta Segula?:

Varios Rabanim a lo largo de las generaciones nombraron esta Segula en sus libros entre ellos: Rabenu Bejaye, el Tashbatz (Teshubot Rabi Shimon Ben Tzadok y Rabi Yosef Caro. En la Mishna Berura está escrito que quien reunió mucho Maan y quien reunió poco, recibió exactamente lo que necesitaba, ni más ni menos – esto nos viene a enseñar que no hay necesidad de hacer demasiado esfuerzo para recibir el sustento, debido a que de todas maneras la persona recibirá exactamente lo que le fue decretado del cielo, ni más ni menos.

Y por medio de la lectura diaria de la Parasha del Maan, esta creencia penetrará en el corazón de la persona y por su mérito Hashem le enviará su sustento sin la necesidad de que se esfuerce arduamente y no le faltará nada. Así también la persona se recordará constantemente que tiene a quien dirigirse cuando le falta algo.

Uno de los grandes Rabanim de la Jasidut, Rabi Menajem Mendel de Rimanov dijo que el día martes de la semana de la Parasha de Beshalaj, es el momento especialmente propicio para recitar la Parasha del Maan, por lo tanto, muchas personas la recitan este día y hay quienes la dicen Shnei Mikra Veejad Targum.


Que sea la voluntad que por medio de la lectura de la Parasha del Maan nos fortalezcamos en la Emuna (creencia) completa en el Creador del universo y por su mérito tendremos abundancia y bendición en el sustento con salud y tranquilidad.

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